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Trajes nuevos, zapatos relucientes, vestidos de gala, e incluso peinados de salón en ellas, lo que se observó este primer día de la nueva Legislatura. De los 128 escaños disponibles, 127 estaban ocupados; sólo un ausente: el senador priista de Chiapas, Noé Fernando Castañón Ramírez, quien fue detenido en el Aeropuerto de Monterrey, acusado de violencia familiar.
Llegó la pasarela para la votación por cédula de la Mesa Directiva del Senado. Uno a uno desfilaron y posaron para los fotógrafos. De nueva cuenta el morenista, Napoléon Gómez Urrutia, fue vitoreado desde los palcos de invitados por sus huestes, amigos y familiares, cuando depositaba su sufragio.
Martí Batres rindió la protesta al cargo, asumiendo el control de los trabajos de esta naciente e inédita Legislatura en donde por primera vez será mayoría un partido de izquierda, Morena. Atrás quedaron los tiempos en que “ni los veían, ni los oían”.
Sobrevivientes de aquellos años y legislaturas de la izquierda marginal en el Senado estaban hoy la propia Ifigenia Martínez, Cristóbal Arias Solís y Félix Salgado Macedonio.
Batres Guadarrama sonó la campana para dar por concluida la Sesión Constitutiva, lo que representó la tan añorada señal de arranque para la temporada de "selfies".
La bancada de Morena, que será la primera fuerza política en la llamada Cámara alta, se colocó frente a la tribuna y luego de posar para la foto, recordaron a los presentes el nombre de la coalición por la que llegaron a su escaño :“Juntos Haremos Historia”, gritaron al unísono.
Afuera del recinto, en el Patio del Federalismo, se instalaron cientos de sillas para familiares e invitados de los 127 nuevos senadores. Ahí todo era una verbena por los abrazos, felicitaciones, la foto familiar del recuerdo, para no olvidar este primer día de los próximos seis años con dieta, fuero y escaño.
Gómez Urrutia salió del recinto en plan de “rock star” y fue felicitado por amigos, dirigentes de otros sindicatos internacionales, mientras que su esposa lo recibió con un beso, lo que originó la petición de “beso, beso, beso” por parte de los presentes, y él se dejó querer.
Así, en un ambiente totalmente festivo, transcurrió el primer día de la naciente e inédita LXIV Legislatura del Senado de la República.